Como diría un recordado anuncio de Coca-Cola: "Para los incrédulos, para los pesimistas, para los cenizos, para los antimadridistas... para todo el mundo". El Madrid ganó con autoridad en Sevilla y lo que parecía una victoria blaugrana en Mestalla se convirtió ayer en un pinchazo. El Barça visitará el sábado el Santiago Bernabéu con la posibilidad de salir de allí con sólo un punto de ventaja respecto al Madrid (frente a los 12 que nos sacaban hace unos meses). Y con "eso" que tiene este Madrid (que todavía no sé lo que es, porque la plantilla me sigue sin gustar), me da que así va a ser. Pero el caso es que "eso" nos ha llevado a ganar las dos últimas ligas y podría hacer lo propio con la de este año.Raúl revivió ayer en el Sánchez Pizjuán, cuando más falta le hacía al equipo (y puedo decir que yo siempre le defendí, cuando todos dudaban de él, je, je, je...). Su 'hat-trick' sirvió para darle una lección al Sevilla y un gustazo a todos los madridistas, que les teníamos bastantes ganas a los del Nervión. El partido sirvió también para demostrar que cuando Guti está bien (cierto es que estas veces son las menos) el equipo funciona y que Metzelder es un jugador pero que muy válido para este equipo.
Vamos, que el panorama del Barça de aquí a dos semanas es el siguiente: Chelsea-Madrid-Chelsea-Villarreal. ¿Aguantará el tirón? Yo, personalmente, creo (y espero fervientemente) que no.










